En 2022, Diana estaba haciéndole la contabilidad a 3 amigas freelancers en sus ratos libres. Todas le decían lo mismo: "mi contador no contesta", "no entiendo qué pago", "me cobra y luego desaparece".
Le dimos vueltas con Mauricio (que llevaba años implementando Odoo en empresas) y caímos en la cuenta: el problema no era de los contadores. Era de la manera en que los despachos están diseñados. Para empresas grandes, no para personas.
Así nació Fiscalink: un despacho contable hecho desde cero para personas físicas, freelancers y pequeños negocios. Con tecnología real (Odoo), comunicación humana (WhatsApp en menos de 24h), y precios que cualquiera puede ver antes de contratar.
Hoy somos un equipo de 12, con +500 clientes activos, y un solo objetivo: que cuando pienses en "el SAT", no sientas estrés.